Te explicamos qué es una creencia, su función, tipos y ejemplos. Además, qué son las creencias populares y las limitantes.

Quien tiene una creencia la acepta aunque no haya sido demostrada.
¿Qué es una creencia?
Una creencia es una actitud mental que consiste en la aceptación de una experiencia, una idea o una teoría, considerándolas verdaderas sin que medien ni hagan falta demostraciones argumentales o empíricas. Es decir, es aquello que decidimos creer y afirmar sin que tengamos el conocimiento o las evidencias de que sea o pueda ser cierto.
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Los seres humanos tenemos creencias de todo tipo. Están expresadas casi siempre como proposiciones o afirmaciones lógicas sobre el mundo real o imaginario, puesto que son una de las primeras formas de aproximación al mundo con que contó nuestra civilización en sus inicios. Hoy aún existen, aunque contamos con otras herramientas de conocimiento más fiables.
No toda creencia es necesariamente falsa, pero en el momento en que procedemos a comprobarlas fáctica o científicamente, dejan de ser creencias y pasan a ser conocimientos, leyes científicas u otro tipo de saberes. Incluso existen creencias profundas, de las que no somos del todo conscientes, y que sin embargo juegan algún rol en la configuración de nuestro modo de ver el mundo.
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Tipos de creencias
De acuerdo a su origen, las creencias pueden ser de dos tipos:
- Externas. Cuando provienen de fuera del individuo, ya sea porque aceptamos las de nuestro entorno social para encajar mejor, o porque recibimos una herencia o educación informal al respecto. Es el caso de las creencias religiosas (concernientes a Dios y a lo divino), culturales (relacionadas con la propia tradición y la ajena), sociales (relacionadas con el trato hacia los demás) o políticas (que tienen que ver con el ejercicio del poder).
- Internas. Cuando provienen de la propia mente del individuo, como fruto de su experiencia directa con el mundo, o de la interpretación (errada o no) que pueda hacerse una persona de algún evento. Es el caso de muchas creencias personales, especialmente durante la infancia.
También existen otras formas de clasificar las creencias, distinguiendo entre opiniones (que se sostienen sobre algún tipo de interpretación o elucubración a partir de lo real), las ideologías (que nacen a partir del sentido mismo de identidad del grupo al que se pertenece) o las religiones (que no poseen ningún vínculo apreciable con el conocimiento del mundo).
Ejemplos de creencias

La negación del holocausto es una creencia sostenida a pesar de las evidencias opuestas.
Algunos ejemplos de creencias son:
- El colectivo terraplanista tiene la firme creencia de que el planeta Tierra es plano, en lugar de esférico.
- En ciertas regiones de América Latina existe la creencia popular de que al barrerle los pies a una persona, se impide que dicha persona se case. En otros lugares se cree lo mismo, pero respecto de abrir un paraguas bajo techo.
- El credo católico defiende la creencia de que Jesús de Nazaret fue el mesías, hijo de Dios, y que su muerte libró de sus pecados al mundo.
- Existe un movimiento negacionista en distintos países de Occidente que defiende la creencia de que el Holocausto, o sea, el exterminio de casi 6 millones de personas judías por parte del régimen nazi de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, fue un engaño urdido por el sionismo judío para justificar la creación del Estado de Israel.
- Algunos economistas tienen la creencia de que el mercado capitalista es regulado una “mano invisible” que tarde o temprano equilibra siempre la oferta y la demanda.
Función de las creencias
Las creencias son aproximaciones al mundo real que intentan complacer nuestras necesidades, a través de algún tipo de explicación más o menos verosímil. Las creencias nos guían a través del mundo, nos orientan respecto a quiénes somos y qué queremos, sin por ello decirnos realmente qué son las cosas, sino quiénes somos los que las observamos.
En muchos casos, las creencias compartidas permiten una interacción social más amable, otorgan sentido de pertenencia. Pueden incluso servir para establecer cierta idea de la norma dentro de un colectivo, tal y como hicieron muchas religiones en las civilizaciones antiguas.
Toda creencia es, en el fondo, un intento por calmar la angustia que nos produce vivir en un mundo desprovisto de más sentido que aquél que nosotros mismos le otorguemos.
Creencias populares

Las creencias populares son cosas que “se dicen”, como que trae mala suerte barrer de noche.
Se conoce como creencias populares a aquellas que pertenecen al colectivo, que se heredan de generaciones anteriores y carecen de autores o defensores singulares, sino que simplemente “se dicen”. Pueden deberse a restos de religiones extintas o tradiciones culturales perdidas en el tiempo, o bien pueden ser fruto del modo que tiene el inconsciente colectivo de encarar alguna realidad puntual.
Las leyendas urbanas son un ejemplo de creencia popular. Consisten en anécdotas supuestamente verídicas, ocurridas siempre a alguien ajeno a nuestro círculo, y que varían de acuerdo a cada sociedad.
Ocurre lo mismo con las creencias supersticiosas, como que barrer de noche atrae al demonio
o que abrir el refrigerador luego de planchar, cocinar o alguna actividad próxima al calor,
ocasiona pasmos o desmayos.
Creencias limitantes
Se llama creencia limitante a una percepción de uno mismo que, a pesar de no tener mayor
fundamento, nos impide llevar a cabo alguna acción que querríamos hacer, y nos ocasiona,
por ende, sufrimiento. Es decir, se trata de creencias personales que nunca nos animamos a
poner a prueba, porque estamos convencidos de su certeza.
Por ejemplo: un adolescente tiene la creencia de que su físico es desagradable y de que nunca
podría interesar románticamente a una muchacha. Ello no es cierto, puesto que se trata de un
joven promedio, ni muy guapo ni muy feo, pero que está tan convencido de su fealdad, que
nunca se atreve a aproximarse a una muchacha ni mucho menos a invitarla a salir, lo cual
eventualmente le haría darse cuenta de la verdad.
MAS CONTEDINO DE LAS CREENCIAS
Qué son las creencias limitantes? Mi ejemplo más reciente

más reciente con estos pensamientos limitantes… y tan
reciente, como que he luchado contra ellos mientras preparaba este artículo.
Tabla de Contenidos
- ¿Qué son las creencias limitantes?
- Origen de las creencias o pensamientos limitantes
- Ejemplos de creencias limitantes
- Mi experiencia personal
- ¿Cómo conseguí cambiar una creencia limitante?
¿Qué son las creencias limitantes?
Las creencias limitantes son ideas, opiniones o pensamientos negativos que consideramos como ciertos, sin que necesariamente lo sean, y que condicionan nuestra vida.
Se trata de estas creencias que todos tenemos, que aparecen de vez en cuando, normalmente cuando menos nos lo esperamos y menos lo necesitamos, y nos bloquean.
“No sé hablar en público”, “soy incapaz de aprender a conducir”, “mis compañeros son mucho más inteligentes que yo”, “no se me da bien escribir” … de ésta última te hablaré en detalle más adelante 😊.
Poco importa que no se ajusten a la realidad, para nuestra mente son ciertas y, por lo tanto, son reales para nosotros.
Además, se refuerzan con el tiempo…
Nuestro comportamiento se ve totalmente influenciado por estas ideas. Son muy dañinas, ya que nos impiden crecer y desarrollarnos, evitan que nos enfrentarnos a nuevos retos y dificultan nuestra toma de decisiones.
Origen de las creencias o pensamientos limitantes
Nuestras creencias proceden del entorno en el que hemos vivido, la experiencia y/o las opiniones de los demás.
Puede ser debido a algo que hayamos intentado hacer alguna vez y, como no nos salió bien, ya decimos que es imposible. Quizás alguien cercano (un familiar, un profesor, un compañero) nos dijo que no valíamos, que no podíamos lograrlo, etc.
“Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto”, Henry Ford.
Esta idea se queda grabada en nuestro subconsciente y, ante una situación similar, surge de manera automática. Y nosotros la aceptamos sin cuestionarla, como una verdad absoluta. Quizás hemos cambiado mucho desde aquella situación inicial y tenemos nuevas habilidades, pero nuestra mente se bloquea y nos impide actuar.
Muchas creencias limitantes tienen su origen en la infancia, de ahí la importancia de generar en los más pequeños ideas potenciadoras, que son ideas en positivo que nos impulsan a avanzar y superar dificultades.
Ejemplos de creencias limitantes
Hay cientos de creencias. A continuación, voy a darte algunos ejemplos de las creencias limitantes más frecuentes. Seguro que muchos te suenan.
No merezco… ser amado, tener éxito, la atención de los demás, que respeten mis decisiones…
No puedo… aprobar esa oposición, hablar en público, confiar en nadie, trabajar de lo que me gusta, aprender inglés…
No tengo derecho a… ser feliz, expresar mis opiniones o los demás se enfadarán, descansar, quejarme, cometer errores…
No valgo… para estudiar, para cocinar, para la informática, para enseñar, como madre…
Es imposible… ser autónomo y vivir tranquilo, ser rico y buena persona a la vez, que la empresa no se aproveche de mí, que encuentre una pareja que me trate bien…
Soy incapaz de… llevarme bien con esa persona, comer sano, ir al gimnasio, callarme, cambiar de opinión…
Es difícil… encontrar gente afín a mí, aprender a conducir, ser feliz, perdonar…
No es correcto/No está bien… decir palabrotas, cometer errores, pensar primero en uno mismo, decir que no…
En el siguiente vídeo, Jorge Bucay ilustra de manera muy clara lo que es una creencia limitante y cómo nos afecta.
Todos los hombres son iguales, o todas las mujeres son guales
El dinero es malo
La música es perdida de tiempo
Comer las 12 uvas a las 12 de la noche de año nuevo - No soy lo suficientemente bueno: “No soy lo suficientemente bueno como para gestionar este proyecto”.
- Soy demasiado viejo o demasiado joven: “Soy demasiado joven como para ser gerente”.
- No tengo suficiente tiempo: “No tengo suficiente tiempo como para invertir en mi propio desarrollo”.
- No soy lo suficientemente inteligente: “No soy lo suficientemente inteligente como para liderar esta reunión”.
- No tengo suficiente experiencia: “No tengo suficiente experiencia como para hacer este cambio tan grande en mi carrera”.
- Nunca tendré éxito: “Nunca tendré éxito en el sector del mercado en que trabajo”.
- No tengo suficiente dinero: “No tengo suficiente dinero como para disfrutar de la vida”.
- Nunca seré uno de los mejores: “Nunca seré uno de los mejores del equipo”.
- No tengo suficiente talento: “No tengo suficiente talento como para conseguir un ascenso en el trabajo”.
- Nunca seré un gran líder: “Nunca seré un gran líder por mi falta de confianza”.



